VIAJE A TANZANIA(del 17 al 31 / 8 / 2013) |
Por: Miquel À. Pérez-De-Gregorio i Capella
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Una acacia en la inmensidad de las llanuras del Serengeti Una imagen que define a la perfección la majestuosidad y el carácter salvaje de Tanzania
En el mes de agosto de 1992, hace 21 años, mi mujer, mis hermanos, mis padres y yo, viajamos por primera vez a África. Fue una ruta por Kenya y Tanzania, y fue allí, cuando cogimos el "mal de África". Desde entoces, hemos vuelto a ese continente en muchas ocasiones. En 1992, sólo visitamos los parques del Ngorongoro y de Tarangire. Desde entonces, siempre pensé en regresar, y conocer ese inmenso país africano con más tiempo. En aquél entonces, mi hijo Miquel Á. tenía un año de edad, y Oriol no estaba ni en proyecto.... Este verano, después de sopesar presupuestos y destinos, decidimos que había llegado el momento de ver cumplido nuestro sueño: un safari y nadar entre corales en un mismo viaje !!. Tras haber regresado, creo que puedo decir que, de nuevo, ha sido uno de los mejores viajes de nuestra vida.
Mapa de Tanzania, en donde se ven las etapas del viaje
Nos planteamos el viaje desde muy pronto, desde febrero, y fuimos diseñando un itinerario a nuestro gusto. La compañía aérea escogida para volar desde Barcelona hasta Tanzania (vía Amsterdam), fue KLM. Los vuelos los teníamos reservados con mucha antelación, para poder coger buenas tarifas. Los vuelos, servicio, comidas, atención, etc., fueron muy buenos. En cuanto al paquete de tierra, tras mirar varias opciones, lo contratamos con la agencia barcelonesa safarientanzania.com, que dirige Max Luria Pratmarsó. Nos decidimos por esta agencia por la confianza que nos transmitió Max, su buen hacer y predisposición, con unos precios muy similares a los que vimos de agencias locales. Todo fue muy bien, y los servicios recibidos fueron los contratados. La agencia local que nos prestó los servicios, fue Easy Travel LTD, de Arusha. No podemos sino que hablar muy bien de esta agencia. El trato recibido fue muy profesional y correcto. Un aspecto a tener en cuenta en un safari de este tipo, es el guía-conductor. En este caso, se nos asignó a Cornel Lyamuya. Una delicia de persona. Correcto, educado, buen conductor y gran conocedor de la fauna, y no me refiero a los "grandes" que buscan los turistas "novatos", sino que entendió a la perfección nuestros deseos de ver animales poco frecuentes, y sobre todo nuestra afición a la ornitología. Su conocimiento y nievel de castellano, muy bueno, y hasta sabía varias palabras y frases en catalán. Una auténtica perla ! Sin duda alguna, un tanto por ciento altísimo del éxito del viaje, se debió a él. Por eso le dedico esta crónica, que espero pueda leer y ver algún día.
Una imagen de nuestro coche durante la parte del continente. Un Toyota Land Cruiser especial para safaris, muy amplio y cómodo, con nevera y cargadores para batería de móviles y cámaras. Eso sí, sólo para nosotros cuatro !
Nuestro viaje empezó com siempre, en coche desde Girona al aeropuerto del Prat, aunque esta vez, por los horarios de salida, decidimos dormir la noche anterior en el Tryp Aeropuerto. Muy bien, por cierto. De Barcelona a Amsterdam, y de la capital holandesa al aeropuerto internacional del Klimanjaro. Primera noche en Arusha, en donde al día siguiente, visitamos su Parque Nacional. Al día siguiente, comenzó la aventura. Primero, con la larga pero impresionante ruta hacia el Lago Natrón, un lugar remoto, de belleza impresionante, lejos de la civilización. Después, rumbo al mejor parque que nunca hallamos visitado: el mítico Serengeti. Más tarde, entramos al Ngorongoro. De ahí al parque de Manyara, para finalizar el safari en el Tarangire. La segunda parte del viaje, nos llevaría a la histórica y exótica isla de Zanzíbar, visitando su capital, la costa norte, el archipiélago coralino de Mnemba y el Parque Nacional de Jozani. El regreso lo hicimos vía la capital tanzana, Dar Es Salaam.
Imagen del "crossing" de los ñúes en el río Mara, en el Serengeti, durante la migración anual, una de las más soñadas y buscadas por nosotros. No en vano, nos ha costado verlo hasta tres viajes al famoso río !
Imagen panorámica del lago Magadi, en el interior del cráter del Ngorongoro
Un viejo baobab horadado en las inmediaciones del lago Manyara, en donde los pastores massai abrevan su ganado
Con Cornelio Lyamuya, nuestro guía, en el P. N. del Tarangire
Imagen de un poblado en las inmediaciones del Serengeti
Exterior del mercado principal en Stone town, Zanzíbar
Imagen de la costa norte de Zanzíbar: puro Índico !
Antes de empezar la crónica como tal, cuatro cosas sobre el país: La República Unida de Tanzania, o simplemente Tanzania, es un país situado en la costa este de África Central. El nombre del país proviene de la unión de las palabras «Tanganica» y «Zanzíbar». Tanzania es un país de África del este de una superficie de 945.087 km². Los países limítrofes son: al norte Kenya y Uganda, al oeste Ruanda, Burundi y la República Democrática del Congo y al sur Zambia, Malawi y Mozambique. Vista desde el nivel del mar, Tanzania forma una meseta de unos 1.000 metros de altitud que se extiende hasta los lagos Malawi y Tanganika que parte desde el valle del Gran Rift, que comprende los lagos Natron, Eyasi y Manyara que separa la cadena de montañas del norte, dominada por el Kilimanjaro, cerca de la frontera con Kenya. Las condiciones climáticas semi-áridas del norte y la presencia de la mosca tsé-tsé en las regiones del centro y del oeste ha conducido a la población a agruparse en el resto del país. En la región de Arusha que está en el norte de Tanzania, podemos ver los restos del cráter del Ngorongoro. El cráter Ngorongoro, con forma de caldera, formado hace 2.500 millones de años, se ha hecho famoso debido a que con su diámetro de 20 km y su superficie alrededor de los 300 km² es un paraíso natural, un arca de Noe ecuatorial donde las condiciones climáticas permiten a los animales habitar durante todo el año desde los hipopótamos hasta los flamencos rosas habitantes del cercano lago Makat. El centro del país está constituido por una meseta bañada por los ríos que desembocan en el este, en el océano Índico. La fachada marítima del país está formada por una llanura costera en la que encontramos el archipiélago de Zanzíbar formado por tres islas principales: Unguja, Pemba y Mafia. En Tanzania encontramos numerosos volcanes; solo uno de ellos está activo, el Oi Onyo Legaï. La montaña más alta es el Kilimanjaro, ya mencionado antes, que también es un volcán y el monte más alto de toda África.De los cien o más grupos tribales tanzanos, la mayoría son de origen bantú. La influencia árabe en las islas de Zanzíbar y Pemba se evidencia en sus gentes, mezcla de sirazíes (de procedencia iraní), árabes, comoerenses (originarios de las islas Comores) y bantú (la etnia predominante). La población asiática constituye una minoría importante, especialmente en los pueblos y las ciudades. Los europeos (descendientes o expatriados), conforman una minoría más reducida. La mayor parte de los habitantes que no corresponde a los bantú, pertenece a los masai (cuya lengua es el nilótico), y pueblan la zona noreste del país.La economía se basa principalmente en la agricultura.
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